El Mundo se ha parado
El mundo se ha parado, la vida se ha tomado un tiempo de descanso, y nuestros corazones, al igual que nosotros, están en cuarentena.
Claudia Arbasu, Voluntaria de Oxfam en Asturias. 28 de Marzo de 2020
“El sol en la piel, el viento en la cara, el olor a mar, el sonido de los arboles.
Un abrazo, un beso, el cara a cara de una conversación.
Esas cosas que en el ritmo frenético de nuestras vidas no tenían cabida, o al menos, no la tenía su apreciación.
Éramos ricos y no lo sabíamos”.

Pecamos de confianza, de creernos más que nadie. En nuestras cabezas se repetía el mantra de que una potencia como es la europea no podría sucumbir a una crisis sanitaria de tal calibre, que eso son cosas de países menos desarrollados, “menos avanzados”, que a nosotros esas cosas no nos llegan, que no pasa nada… pero llegó y paso, y con el corazón en un puño vemos como se nos obliga a decir adiós en la distancia a quienes mas queríamos y ya no tenemos, como ahora el miedo vive y duerme con nosotros. Tal vez el problema es que nos creíamos demasiado.
Sin duda, esta crisis la superaremos, eso está claro, y nos hará más fuertes, pero también espero que, más empáticos. Ahora somos nosotros los que necesitamos ayuda, los que pedimos socorro, los que si pudiésemos, huiríamos de este terror.
Espero que estemos aprendiendo la lección, que nunca nadie se vuelva a sentir superior a otro, que no miremos por encima del hombro a los que escapan de países en guerra, o a los que huyen de la pobreza y vienen en busca de una vida mejor, que no les cerremos las puertas. Que recordemos que, aunque las fronteras estén más presentes que nunca, todos somos uno, todos somos iguales.
Que veamos que mientras nosotros estamos recluidos en casa, la naturaleza está empezando a tomar lo que es suyo, lo que siempre fue suyo. Los ahora, canales de aguas cristalinas en Venecia, osos paseando a sus anchas por pueblos de Asturias, o el cantar de los pájaros que ya hay ruido que lo apague…

Ojala que esto nos abra los ojos, que suponga un cambio en nuestro modo de vida, que seamos más conscientes de lo que nos rodea, de la destrucción de nuestro planeta y la necesidad de un consumo más sostenible, más respetuoso con los demás y con nuestro entorno.
Ojala que también nos haga ser conscientes de los problemas que afrontan los que no han tenido tanta suerte como nosotros, y que solo nosotros mismos, juntos y unidos, seremos capaces de combatir.