La pobreza de las familias productoras perpetúa la crisis del trabajo infantil en las granjas de cacao
Además de la legislación, también debemos abordar las presiones socioeconómicas y la pobreza extrema que hacen que los productores de cacao recurran a violaciones de los derechos humanos.
El 31 de diciembre de 2019, el artículo del Washington Post titulado “Las compañías de chocolate piden un avance de la regulación gubernamental” compartió detalles sobre una declaración de posición conjunta, emitida por la Red VOICE en diciembre de 2019. Esta declaración fue firmada por compañías de chocolate y organizaciones sin fines de lucro, incluyendo Fairtrade International, en apoyo de la legislación de la Unión Europea que ayudaría a eliminar el trabajo infantil y los abusos ambientales en nuestro suministro global de cacao.
Por el momento, no existe una solución única para abordar los desafíos que enfrentan los agricultores en materia de derechos humanos y sostenibilidad ambiental.
Esta situación general, es especialmente grave en el caso del té o del cacao.
En el caso del té Oxfam ha publicado un estudio que denuncia la situación de las familias productoras que viven en plantaciones del estado de Assam en India (una de las regiones con más producción de té en el mundo).

El caso del cacao
En el caso del cacao, hemos visto en el pasado reciente con los dos países productores más importantes del mundo (Ghana y Costa de Marfil) han incrementado el precio mínimo de compra para tratar de reducir el problema de pobreza que viven las personas que cultivan el cacao en esos países.
Creemos que se debe hacer más para reducir la pobreza desenfrenada y la raíz socioeconómica de los problemas que hacen que muchos agricultores de cacao dependan de los 2 millones de niños que trabajan en las regiones productoras de cacao. Si no lo hacemos, es probable que estos abusos simplemente se trasladen a otras áreas.

La agricultura es el empleador más grande del mundo, dos de cada cinco personas en el mundo tienen como principal fuente de ingresos el cultivo de alimentos u otros vegetales o plantas. Pensamos que aquellos que cultivan nuestros alimentos merecen un ingreso vital que proporcione alimentos nutritivos, agua limpia, viviendas dignas, ropa, educación y atención médica.
Cuando decimos que los productores de cacao están atrapados en la pobreza, quiere decir a menudo viven con menos de $ 1 / día, esto implica que no pueden permitirse invertir en métodos agrícolas más eficientes para mejorar sus ingresos. No pueden pagar a sus trabajadores un salario decente y a menudo recurren al uso de niños y niñas para obtener mano de obra barata.
En 2018, Fairtrade International publicó un informe que muestra que el 58 por ciento de 3.000 hogares encuestados que cultivan cacao vivían en la pobreza extrema en Costa de Marfil.
Después de esta investigación , el Precio Mínimo Fairtrade del cacao se incrementó en un 20 por ciento y la Prima Fairtrade en un 20 por ciento. Esto significa que las organizaciones y empresas que compramos cacao certificado Fairtrade, como Oxfam Intermón, pagaremos más a los agricultores por su cosecha, con los ingresos extra conseguidos por los agricultores se podrá invertir más en proyectos comunitarios decididos por las propias cooperativas.

En nuestra tienda online, puedes encontrar una amplia gama de productos Tierra Madre elaborados con cacao y una muy buena selección de otros productos de otras marcas elaborados también con cacao certificado de comercio justo

Además de abordar las causas profundas socioeconómicas, las organizaciones de comercio justo, también trabajamos para detener los abusos de los derechos humanos en las granjas. En las granjas certificadas por FLO, los incidentes de violencia contra los niños y las niñas, incluidas las peores formas de trabajo infantil, identificadas por las comunidades, los trabajadores, nuestros auditores externos de FLOCERT y / o nuestros socios se informan a las agencias nacionales de protección para su reparación inmediata. En la producción de cacao de África occidental, se han iniciado programas para fortalecer las organizaciones de agricultores y hacerlos más receptivos a las necesidades de sus miembros, permitir el empoderamiento de las mujeres y probar procesos de monitoreo y remediación del trabajo infantil. Con estos programas, el objetivo es identificar y responder no sólo al trabajo infantil que ocurre en las granjas, sino también a las inseguridades de los niños y las niñas en y alrededor de las comunidades agrícolas.

La visión compartida por todas las organizaciones que trabajamos en comercio justo, es la de un mundo en el que todos los agricultores y trabajadores puedan disfrutar de medios de vida seguros y sostenibles, alcanzar su potencial y dar forma a su propio futuro. Creemos que el cambio real vendrá de la combinación de la certificación voluntaria para respaldar el cambio sistémico y los precios garantizados; marcos regulatorios en los mercados mundiales; compromiso de la industria con los ingresos / salarios dignos y la diligencia debida de la cadena de suministro; y la demanda de los consumidores para que los agricultores y los trabajadores puedan ganar ingresos y salarios.
Todas y todoss podemos tener un papel en la lucha por incrementar el apoyo a los agricultores y trabajadores que cultivan los productos que disfrutamos.
