8 buenos propósitos personales para contribuir a una mayor sostenibilidad en 2020
Establecer metas o nuevos objetivos es algo que muchas personas hacemos al comenzar un nuevo año. Con un vigor renovado para una vida saludable, el comienzo del año es un buen momento de aprovechar la oportunidad de incorporar hábitos más ecológicos en nuestra rutina diaria. Esta tarea se puede lograr de varias maneras, desde cambiar nuestra dieta hasta reducir el desperdicio. Dondequiera que te encuentres en tu viaje vital hacia un estilo de vida más sostenible, tenemos algunas ideas sobre cómo reducir tu huella de carbono y mejorar tu compromiso con el planeta.
1.- Comprométete a conducir menos

Reducir kilómetros en coche equivale a reducir las emisiones de carbono. Para minimizar el uso personal de automóviles, utiliza el transporte público para tus viajes diarios. Si los trenes subterráneos y los autobuses te llevan a donde necesitas ir, puedes usar un coche compartido, utilizando alguna de las nuevas plataformas online que se están creando , de esta forma puedes compartir un vehículo que va a la misma ubicación. En el transcurso de un año, reemplazar tu viaje de 10 km. al trabajo o la escuela al menos un día por semana reducirá en gran medida las emisiones. Si es posible, pasa del coche a caminar o usar la bicicleta.
Alternativamente, busca automóviles eléctricos cuando pienses en comprar un vehículo. Incluso si debe seguir utilizando tu vehículo privado, aun puedes reducir kilómetros , puedes organizar tus viajes para realizar encargos, dejar y recoger a los peques. Puedes optar por almorzar en la oficina si con ello dejas el coche o ir caminando al bar o restaurante.

2.- Comenzar un jardín
No hay nada mejor que tener vegetales frescos y orgánicos a tu disposición y no hay mejor manera de lograr ese objetivo que comenzar con tu propio jardín. Si tienes espacio, planifica las estaciones con frío, verduras de hoja y zanahorias en la primavera, un jardín de salsa en el verano y calabaza en el otoño.
En un espacio pequeño, prepara un jardín contenedor en tu patio con tomates cherry, hierbas y guisantes. Si no tienes espacio para su propio jardín, reúne a personas de ideas afines y comienza un jardín comunitario. Como dice el dicho: «Muchas manos hacen un trabajo ligero», por lo que tener ayuda para plantar, mantener y cosechar plantas beneficia a todas las personas.
3.- Únete a un grupo enfocado en el medio ambiente

Encontrar formas de ayudar al medio ambiente puede parecer algo abrumador, pero cuando te unes a un grupo de personas de ideas afines que comparten un objetivo común, puedes lograr grandes cosas. Puedes ayudar a limpiar una playa cercana o plantar árboles en una zona cercana a tu domicilio. Busca un grupo local que apoye también tu causa. Si no hay uno en tu área, quizás puedes comenzar tu uno.
4.-Presupuesto para el medio ambiente.

Estamos rodeados de incentivos para comprar constantemente más cosas. Cada valla publicitaria, autobús y escaparate está repleto de mensajes atractivos destinados a convencernos de que necesitamos todo lo que ofrecen. Cada nuevo producto contribuye a más emisiones de carbono: las que se generan en la obtención de materiales, la fabricación, el transporte, el mantenimiento del almacén y el espacio comercial y la eliminación de los desechos posteriores al consumo. Algunos consejos más concretos:
- Por supuesto, es importante tomar decisiones concienzudas sobre evitar el plástico, comprar a granel cuando sea posible e invertir en productos duraderos que aguanten más que dos lavados.
- Evitar la compra (o al menos reducir el número de cosas que compramos) es lo mejor que se puede hacer por el planeta. Reducir es una de las 3R (reducir, reciclar y reutilizar) claves para ayudar al planeta.
- Piensa en alternativas, en ofrecer experiencias en lugar de regalos físicos: turismo, tiempo, ocio….
- Sólo deberíamos comprar en cantidades que sean las que vayamos a usar. Esto es especialmente importante en alimentación. Debemos reducir el desperdicio.
- Centrar nuestra atención en artículos multipropósito que puedan satisfacer necesidades alternativas es un punto positivo.
- Debemos valorar si usaremos un artículo a largo plazo. Establezcamos una meta para reducir las compras innecesarias, eso también hará un pequeño favor a nuestro bolsillo.
- Otra sugerencia: compartir o alquilar equipos, herramientas y suministros es otra forma fácil de ahorrar dinero y reducir el impacto ambiental.
5.- Tomar una clase

Hay infinitas formas de reducir nuestra huella de carbono, un primera paso en informanos y formarnos sobre este complejo tema. Podemos hacerlo utilizando muchos de los recuersos gratuitos que ofrece la Red o por ejemplo viendo documentales en Netflix u otras plataformas de vídeo y tv a la carta.
Si estudiamos sobre el tema podemos aprender a realizar acciones que contribuyan a reducir o compensar nuestra huella de carbonos. Por ejemplo:
- Apicultura
- Mejorar la conservación de alimentos en casa
- Aprender a realizar nosotros mismos pequeñas obras de carpintería
- Reparar nuestras propias prendas: costura
- Jardinería. Aprovechar pequeños espacios en nuestra casa o lugar de trabajo para tener nuestro propio huerto o plantas decorativas que ayuden a fijar más CO2
- Generar energía solar o eólica desde casa.
Todas estas accciones nos pueden hacer ser personas más autosuficientes, mediante la formación podemos aprender nuevas competencias y habilidades que permitan que nuestros hogares generen menos huella de carbono.
6.- Reducir el desperdicio

Tomar conciencia del desperdicio que generamos es el primer paso para reducirlo y avanzar en la filosofía 0 waste . Antes de lanzar la bolsa de casa con la basura generada… ¿por qué no la abrimos y echamos un vistazo? ¿cuales son los desperdicios más comunes?
¿cuantas bolsas cómo esa lanzamos al contenedor cada semana?
A partir de ese sencillo cálculo y observación, podemos fijarnos un objetivo de reducción. ¿es necesario comprar esa cantidad de producto en envases pequeños? ¿quizás podemos cambiarnos a un envase más grande? ¿o eliminar ese ingrediente de nuestra dieta?
7.- Haz llegar tu opinión
Lo creas o no, a las empresas les gusta recibir feed-back sobre lo que opinamos sobre sus productos o servicios. Cuando veamos algo que nos guste, como un compromiso con la compensación de carbono o el suministro de materiales sostenibles, podemos hacer saber a esa empresa que lo hemos detectado y nos gusta. Es un buen refuerzo positivo. Por el contrario, también deberíamos avisar e informar a las empresas cuando detectamos una acción que no nos parece adecuada. Podemos escribirles, utilizando los múltiples canales de contacto que las empresas ponen a nuestra disposición, podemos saber que apreciamos su marca, su empresa, que somos un cliente fiel… pero que nos gustaría tener más información sobre cierto aspecto que hemos detectado y que pensamos que no va en la línea de mejorar la sostenibilidad del planeta.
A nivel de las administraciones públicas, podemos actuar de forma parecida. Podemos hacer llegar nuestra opinión a nuestros representantes políticos. Y ante unas elecciones, podemos «hacer campaña» por aquellas opciones políticas que recojan en sus compromisos políticos más aspectos de sostenibilidad medioambiental.
8.- Limpia (siempre) tu plato

Alimentar a la población del planeta supone un reto importante. Quizás no esta alcance de nuestra mano, pero sí hay muchas cosas que podemos hacer para disminuir nuestra «responsabilidad» individual.
- Compremos «local» lo más posible. Cada vez existen más mercados de agricultores locales, que ofrecen producto de temporada
- La compra de productos orgánicos apoya a los agricultores que hacen un esfuerzo adicional para mantener los pesticidas y otros productos químicos fuera de nuestras vías fluviales.
- Reduzcamos el consumo de productos de origen animal. La cría de animales es un importante productor de metano. Dejemos de ingerir carne unos cuantos días por semana… incluso una semana por completo.
- Recorta los productos lácteos donde puedas
- No compres más alimentos de los que realmente vas a necesitar.
- Piensa en formas de utilizar las «sobras», como ingredientes para otros platos o simplemente en un tupper para comerlas en otro momento.
- Cocina la mayor parte del tiempo en casa. Un compromiso con las comidas caseras es mejor para tu salud, tu presupuesto y el planeta.
Si conseguimos que muchas personas avancen en estos 8 compromisos, sin duda será una forma de comenzar el año de forma más saludable y sostenible. Para nosotras mismas y para la Tierra.
¡Feliz año nuevo!